Miércoles 25 de Mayo de 2022

15.7°

EL TIEMPO EN PARANA

25 de septiembre de 2021

Sin un favorito claro, los alemanes elegirán el domingo al sucesor de Merkel

En Alemania el jefe del Gobierno no es elegido directamente, sino por el nuevo Parlamento. No obstante, la figura del candidato al Ejecutivo designado por cada partido juega una relevancia creciente en el electorado.

Las elecciones del domingo no tienen un claro favorito.Las elecciones del domingo no tienen un claro favorito.
Más de 60 millones de alemanes están llamados a elegir el domingo en las urnas al sucesor de la canciller Angela Merkel, quien deja el cargo tras 16 años, en unas elecciones sin un favorito claro, en las que los conservadores podrían pasar a la oposición si los socialdemócratas logran finalmente imponerse y recuperar el protagonismo que perdieron en los últimos años.

A diferencia de la Argentina, en Alemania el jefe del Gobierno no es elegido directamente, sino por el nuevo Parlamento. No obstante, la figura del candidato al Ejecutivo designado por cada partido juega una relevancia creciente en el electorado, que no solo vota al diputado de su distrito, sino también al partido que apoya al candidato a canciller que más le convence.

Este año, tres de los 47 partidos que compiten en los comicios presentaron un aspirante a la Cancillería: la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU) de Merkel y su socia de Bavaria, la Unión Social Cristiana (CSU), eligieron a Armin Laschet, presidente de la CDU y premier del estado de Renania del Norte-Westfalia; los socialdemócratas (SPD) al popular ministro de Finanzas y vicecanciller Olaf Scholz; y los Verdes a su copresidenta Annalena Baerbock, una novedad en sus 40 años de historia.

En una de las campañas electorales más palpitantes en décadas, las tres formaciones fluctuaron constantemente en los sondeos, pero en las últimas semanas el SPD tomó la delantera gracias a la imagen positiva de Scholz, el segundo político mejor valorado en el país después de Merkel, según una encuesta publicada por la cadena pública ZDF.

Merkel deja el cargo tras 16 años.Merkel deja el cargo tras 16 años.

En un intento de garantizar la continuidad y estabilidad tan anhelada por los alemanes, el líder socialdemócrata intentó presentarse como el más merkeliano de todos los aspirantes, al emular a la canciller, copiar sus frases y hasta su famoso gesto de hacer un rombo con las manos.

Según el último sondeo del Instituto Forsa, el SPD tiene una intención de voto del 25%, la alianza conservadora del 22% y los ecologistas del 17%, mientras que los indecisos se elevan al 25%.

Si los pronósticos se cumplen, solo una coalición de al menos tres partidos tiene posibilidades de alcanzar la mayoría absoluta en el Parlamento y formar Gobierno.

Las posibilidades son múltiples, pero tanto los ecologistas como los liberales del FDP -con 11% de intención de voto- serán partidos clave a la hora de forjar un nuevo Gobierno.

Scholz podría resultar canciller si los socialdemócratas se alían con los Verdes y los liberales -la denominada coalición "semáforo" por los colores de cada partido- o si cogobiernan con los ecologistas y el partido La Izquierda, aunque también podría si lo hacen con el FDP y la alianza conservadora CDU/CSU, en caso de mantener la ventaja.

Merkel permanecerá en el cargo hasta la asunción de su sucesor, quien tendrá la compleja tarea de mantener el renovado peso internacional de Alemania y conciliar el desarrollo económico


Pero Laschet también podría asumir el Gobierno si llega a un acuerdo con los liberales y los Verdes, en una posible coalición conocida como Jamaica, también por los colores partidarios.

Lo único que parece descartado es la inclusión en el futuro Gobierno de la fuerza de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) -con 11% de intención de voto-, ya que los principales partidos rechazaron esa posibilidad.

En todo caso, la elección de un nuevo canciller estará precedida de conversaciones exploratorias y negociaciones, que podrían durar semanas o varios meses -en 2017 fueron casi seis-, ya que en Alemania los pactos de Gobierno contemplan hasta el más mínimo detalle.

Entretanto, Merkel permanecerá en el cargo hasta la asunción de su sucesor, quien tendrá la compleja tarea de mantener el renovado peso internacional de Alemania y conciliar el desarrollo económico de la primera economía europea con los desafíos impuestos por la pandemia de coronavirus y el cambio climático.

Tanto la crisis sanitaria como la climática son las principales preocupaciones de la población -28% y 47% respectivamente, según una encuesta de Forschungsgruppe Wahlen- y han sido temas centrales en la campaña.

Con más de 180 muertos y unos 7.000 millones de euros en daños, las devastadoras inundaciones de julio pasado demostraron que el cambio climático ya está afectando al país y que éste necesita medidas drásticas para poder alcanzar su ambiciosa meta de reducir a cero las emisiones de carbono en 2045.

Con más de 180 muertos y unos 7.000 millones de euros en daños, las devastadoras inundaciones de julio pasado demostraron que el cambio climático ya está afectando al país


A finales de año, Alemania abandonará la energía nuclear, pero la transición hacia fuentes renovables no está siendo lo suficientemente rápida. El país es el mayor emisor de gases de efecto invernadero de la Unión Europea (UE) y más de tres cuartas partes de la energía que consume proviene de combustibles fósiles.

También la pandemia de Covid-19 supone uno de los mayores retos del próximo gobernante, que deberá acelerar la campaña de vacunación y convencer a los indecisos.

Alemania ya cuenta con el 63% de sus habitantes completamente vacunados, pero la tasa de inoculación apenas ha crecido en el último mes y las autoridades alertaron que para frenar la cuarta ola antes de que sea dramática se necesita más del 85% de la población inmunizada.

En caso contrario, deberán imponerse nuevas restricciones que amenazan con golpear a la economía y al nivel de deuda pública, que se eleva al 75% del PBI, según datos del Ministerio de Finanzas. Reducir esta cifra, pero sin recortar inversiones urgentes, será otra de las complejas tareas que enfrentará el futuro Gobierno.

El coronavirus también marcará los comicios del domingo, en las que unos 60,4 millones de alemanes -de los cuales un 57,8% es mayor de 49 años- fueron convocados a votar en 299 distritos electorales, donde regirá un protocolo sanitario particular.

Al igual que ha sucedido en otros países, se espera que la Covid-19 dispare el voto por correo, que en Alemania puede emitirse sin tener un motivo especial. En las elecciones de 2017, el 28,6% de los votantes se decantó por esta opción y, para esta ocasión, la empresa estatal de correos Deutsche Post pronostica una cifra récord, que podría situarse entre un 40 y 50% del total de sufragios emitidos.

Berlín vota en referendo la expropiación de viviendas para frenar la crisis inmobiliaria

Los ciudadanos de Berlín votarán este domingo un referendo para definir si las autoridades de la capital deben expropiar más de 200.000 viviendas para convertirlas en propiedad pública, en medio de la creciente crisis inmobiliaria, lo que supone un aumento de la tensión de cara a las elecciones generales que se desarrollarán ese mismo día.

Quienes quieren que el Senado de Berlín elabore una ley que permita la compra de lo que denominan empresas inmobiliarias "privadas" y que poseen más de 3.000 viviendas, argumentan que sería compatible con la Constitución alemana en virtud del artículo 15, nunca antes utilizado, que establece que "el suelo, los recursos naturales y los medios de producción pueden ser situados bajo un régimen de propiedad colectiva o de otras formas de gestión colectiva por una ley que fije el modo y el monto de la indemnización".

De este modo, afirman que las empresas serían indemnizadas a un precio "muy inferior al valor de mercado", según el portal de la radio y televisión pública alemana Deutsche Welle.

Algunos juristas, en cambio, aseguran que si el Senado de Berlín aprobara una ley así, sería objeto de varios recursos judiciales.

Por ejemplo, en abril de 2021, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania anuló la decisión del gobierno estatal de Berlín de imponer un tope de alquileres de cinco años en la ciudad.

Jakob Hans Hien, abogado de Knauthe, una de las principales inmobiliarias de la capital, consideró que una ley de expropiación no sería aplicable en Berlín y afirmó que el objetivo de ir solo contra las empresas o particulares con 3.000 propiedades o más no tiene ninguna base jurídica.

Además, aseguró que "una indemnización 'muy por debajo del valor de mercado' sería inconstitucional" porque "las empresas no solo se verían privadas de su propiedad, sino que también sufrirían un daño económico directo".

El principal objetivo de una eventual ley de expropiación sería la empresa inmobiliaria Deutsche Wohnen, que posee unas 113.000 viviendas en la ciudad, pero muchas otras empresas se verían afectadas.

La crisis inmobiliaria de Berlín se agudizó en los últimos años. La ciudad que hace cinco años se perfilaba para ser la capital de Europa y se posicionaba como una de las ciudades más baratas para vivir, fue cercada por la especulación financiera y las empresas comenzaron a comprar espacios para instalar sus sedes.

Actualmente, el 80% de los berlineses alquila y se supone que entre 2017 y 2030 la ciudad necesitará al menos 200.000 nuevas propiedades para hacer frente al problema de vivienda.

El miércoles pasado, Berlín dio un segundo paso sobre el problema y compró a las principales inmobiliarias, Deutsche Wohnen y Vonovia, 14.750 viviendas y 450 locales por 2.500 millones de euros (casi 3.000 millones de dólares), con el fin de intervenir en los precios del alquiler.

Estas propiedades serán distribuidas entre las compañías públicas de vivienda de la ciudad y se suman a otras 6.000 casas sociales que habían sido compradas en 2019 a la inmobiliaria Ado Properties.

En este contexto de creciente preocupación, Berlín logró reunir en pocos meses las 175.000 firmas necesarias para realizar el referendo el próximo domingo, y los últimos sondeos sugieren que una escasa mayoría de los votantes de la capital apoyaría una ley de expropiación.

Esta votación, que tendrá lugar el mismo día que las elecciones federales de Alemania, supone un aumento de la tensión ya que la propuesta divide a la coalición que gobierna Berlín: el partido La Izquierda, de extrema izquierda, la apoya firmemente; los Verdes dieron señales contradictorias; y el Partido Social Demócrata la rechaza, al igual que los principales partidos de la oposición.

COMPARTIR:

Comentarios

Escribir un comentario »

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!